NOS COMPROMETEMOS.
Desde un enfoque de derechos en la lucha contra el hambre y la desigualdad social y económica, a incidir tanto en nuestros respectivos países como a nivel regional para que el derecho a la alimentación, sea garantizado como un derecho fundamental reconocido en las legislaciones nacionales y regionales y protegido en los acuerdos economía cos internacionales.
Asimismo, reconocemos el aporte fundamental de las mujeres en la producción de alimentos y su situación de especial vulnerabilidad ante la inseguridad alimentaria; por lo tanto, promoveremos marcos legales con perspectiva de genero, que tengan en cuenta las desigualdades existentes entre mujeres y hombres en cuanto a su acceso a una alimentación adecuada.
En este sentido es igualmente prioritaria la erradicación de la desnutrición infantil, a través de políticas publicas.
De igual manera, los parlamentarios y parlamentarias asistentes, reconociendo el valor de las distintas visiones de las fuerzas sociales, se comprometen a establecer mecanismos de dialogo regulares con los actores sociales y la sociedad civil a nivel regional y en sus respectivos países para luchar contra el hambre y la pobreza.
Con este espíritu, mantendremos un dialogo constante con la sociedad civil a través de los distintos foros regionales de America Latina y el Caribe contra el hambre y a nivel nacional a través de los Frentes Parlamentarios Nacionales.
Así mismo, promovemos la creación de Frentes Parlamentarios conformados con espacios pluripartidarios y pluricamerales en aquellos países que aun no hayan conformado los suyos y trabajaremos para fortalecer el Frente Parlamentario contra el hambre de America Latina y el Caribe, como un espacio de debate, intercambio y reflexión en torno a la creación, implementación y mejora de instrumentos normativos que garanticen el derecho a una alimentación adecuada y a la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional.
Reforzaremos los aspectos de exigibilidad y cumplimiento del derecho a la alimentación, derecho a los recursos naturales y del derecho a los saberes tradicionales. Para este fin, buscaremos el compromiso de las instituciones nacionales y regionales para que cuenten con la formación adecuada que den respuesta a dicha exigibilidad y para que lleven a cabo el monitoreo del cumplimiento de estos derechos.
Igualmente se buscar la exigibilidad a través de líneas presupuestarias destinadas a garantizar el financiamiento institucional del derecho a la alimentación y promoveremos la gestión por resultados de dichos recursos.
De esta forma y para este monitoreo, sugerimos mejorar la calidad y transparencia de la información presupuestaria e indicadores nacionales, que faciliten un seguimiento y monitoreo a nivel regional, nacional y local de las decisiones políticas en la lucha contra el hambre y la pobreza.
Promoveremos la discusión parlamentaria en torno a la incorporación de legislación, formulación de políticas publicas y mayor financiamiento publico tendiente, con un enfoque integrado facilitar la producción comercialización y consumo de alimentos producidos localmente y através de la agricultura campesina y familiar, con especial énfasis en cuestiones de equidad y de grupos vulnerables.
Promoveremos políticas públicas de alimentación escolar y de educación alimentaria y nutricional con financiación adecuada para el desarrollo, integral de niñas y niños y de nuestras familias, potenciando una cultura alimentaria y nutricional que preserve y recupere los productos locales y tradicionales.
Reconocemos la importancia de la soberanía alimentaria y de la seguridad alimentaria y nutricional y proponemos un dialogo de saberes y conocimientos tanto tradicionales como modernos para una gestión con un enfoque cosmogónico de los recursos naturales.
NOS COMPROMETEMOS,
Desde un enfoque de derechos en la lucha contra el hambre y la desigualdad social y económica, a incidir tanto en nuestros respectivos países como a nivel regional para que el derecho a la alimentación, sea garantizado como un derecho fundamental reconocido en las legislaciones nacionales y regionales y protegido en los acuerdos economía cos internacionales.
Asimismo, reconocemos el aporte fundamental de las mujeres en la producción de alimentos y su situación de especial vulnerabilidad ante la inseguridad alimentaria; por lo tanto, promoveremos marcos legales con perspectiva de genero, que tengan en cuenta las desigualdades existentes entre mujeres y hombres en cuanto a su acceso a una alimentación adecuada.
En este sentido es igualmente prioritaria la erradicación de la desnutrición infantil, a través de políticas publicas.
De igual manera, los parlamentarios y parlamentarias asistentes, reconociendo el valor de las distintas visiones de las fuerzas sociales, se comprometen a establecer mecanismos de dialogo regulares con los actores sociales y la sociedad civil a nivel regional y en sus respectivos países para luchar contra el hambre y la pobreza.
Con este espíritu, mantendremos un dialogo constante con la sociedad civil a través de los distintos foros regionales de America Latina y el Caribe contra el hambre y a nivel nacional a través de los Frentes Parlamentarios Nacionales.
Así mismo, promovemos la creación de Frentes Parlamentarios conformados con espacios pluripartidarios y pluricamerales en aquellos países que aun no hayan conformado los suyos y trabajaremos para fortalecer el Frente Parlamentario contra el hambre de America Latina y el Caribe, como un espacio de debate, intercambio y reflexión en torno a la creación, implementación y mejora de instrumentos normativos que garanticen el derecho a una alimentación adecuada y a la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional.
Reforzaremos los aspectos de exigibilidad y cumplimiento del derecho a la alimentación, derecho a los recursos naturales y del derecho a los saberes tradicionales. Para este fin, buscaremos el compromiso de las instituciones nacionales y regionales para que cuenten con la formación adecuada que den respuesta a dicha exigibilidad y para que lleven a cabo el monitoreo del cumplimiento de estos derechos.
Igualmente se buscar la exigibilidad a través de líneas presupuestarias destinadas a garantizar el financiamiento institucional del derecho a la alimentación y promoveremos la gestión por resultados de dichos recursos.
De esta forma y para este monitoreo, sugerimos mejorar la calidad y transparencia de la información presupuestaria e indicadores nacionales, que faciliten un seguimiento y monitoreo a nivel regional, nacional y local de las decisiones políticas en la lucha contra el hambre y la pobreza.
Promoveremos la discusión parlamentaria en torno a la incorporación de legislación, formulación de políticas publicas y mayor financiamiento publico tendiente, con un enfoque integrado facilitar la producción comercialización y consumo de alimentos producidos localmente y através de la agricultura campesina y familiar, con especial énfasis en cuestiones de equidad y de grupos vulnerables.
Promoveremos políticas públicas de alimentación escolar y de educación alimentaria y nutricional con financiación adecuada para el desarrollo, integral de niñas y niños y de nuestras familias, potenciando una cultura alimentaria y nutricional que preserve y recupere los productos locales y tradicionales.
Reconocemos la importancia de la soberanía alimentaria y de la seguridad alimentaria y nutricional y proponemos un dialogo de saberes y conocimientos tanto tradicionales como modernos para una gestión con un enfoque cosmogónico de los recursos naturales.
Desde un enfoque de derechos en la lucha contra el hambre y la desigualdad social y económica, a incidir tanto en nuestros respectivos países como a nivel regional para que el derecho a la alimentación, sea garantizado como un derecho fundamental reconocido en las legislaciones nacionales y regionales y protegido en los acuerdos economía cos internacionales.
Asimismo, reconocemos el aporte fundamental de las mujeres en la producción de alimentos y su situación de especial vulnerabilidad ante la inseguridad alimentaria; por lo tanto, promoveremos marcos legales con perspectiva de genero, que tengan en cuenta las desigualdades existentes entre mujeres y hombres en cuanto a su acceso a una alimentación adecuada.
En este sentido es igualmente prioritaria la erradicación de la desnutrición infantil, a través de políticas publicas.
De igual manera, los parlamentarios y parlamentarias asistentes, reconociendo el valor de las distintas visiones de las fuerzas sociales, se comprometen a establecer mecanismos de dialogo regulares con los actores sociales y la sociedad civil a nivel regional y en sus respectivos países para luchar contra el hambre y la pobreza.
Con este espíritu, mantendremos un dialogo constante con la sociedad civil a través de los distintos foros regionales de America Latina y el Caribe contra el hambre y a nivel nacional a través de los Frentes Parlamentarios Nacionales.
Así mismo, promovemos la creación de Frentes Parlamentarios conformados con espacios pluripartidarios y pluricamerales en aquellos países que aun no hayan conformado los suyos y trabajaremos para fortalecer el Frente Parlamentario contra el hambre de America Latina y el Caribe, como un espacio de debate, intercambio y reflexión en torno a la creación, implementación y mejora de instrumentos normativos que garanticen el derecho a una alimentación adecuada y a la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional.
Reforzaremos los aspectos de exigibilidad y cumplimiento del derecho a la alimentación, derecho a los recursos naturales y del derecho a los saberes tradicionales. Para este fin, buscaremos el compromiso de las instituciones nacionales y regionales para que cuenten con la formación adecuada que den respuesta a dicha exigibilidad y para que lleven a cabo el monitoreo del cumplimiento de estos derechos.
Igualmente se buscar la exigibilidad a través de líneas presupuestarias destinadas a garantizar el financiamiento institucional del derecho a la alimentación y promoveremos la gestión por resultados de dichos recursos.
De esta forma y para este monitoreo, sugerimos mejorar la calidad y transparencia de la información presupuestaria e indicadores nacionales, que faciliten un seguimiento y monitoreo a nivel regional, nacional y local de las decisiones políticas en la lucha contra el hambre y la pobreza.
Promoveremos la discusión parlamentaria en torno a la incorporación de legislación, formulación de políticas publicas y mayor financiamiento publico tendiente, con un enfoque integrado facilitar la producción comercialización y consumo de alimentos producidos localmente y através de la agricultura campesina y familiar, con especial énfasis en cuestiones de equidad y de grupos vulnerables.
Promoveremos políticas públicas de alimentación escolar y de educación alimentaria y nutricional con financiación adecuada para el desarrollo, integral de niñas y niños y de nuestras familias, potenciando una cultura alimentaria y nutricional que preserve y recupere los productos locales y tradicionales.
Reconocemos la importancia de la soberanía alimentaria y de la seguridad alimentaria y nutricional y proponemos un dialogo de saberes y conocimientos tanto tradicionales como modernos para una gestión con un enfoque cosmogónico de los recursos naturales.
NOS COMPROMETEMOS,
Desde un enfoque de derechos en la lucha contra el hambre y la desigualdad social y económica, a incidir tanto en nuestros respectivos países como a nivel regional para que el derecho a la alimentación, sea garantizado como un derecho fundamental reconocido en las legislaciones nacionales y regionales y protegido en los acuerdos economía cos internacionales.
Asimismo, reconocemos el aporte fundamental de las mujeres en la producción de alimentos y su situación de especial vulnerabilidad ante la inseguridad alimentaria; por lo tanto, promoveremos marcos legales con perspectiva de genero, que tengan en cuenta las desigualdades existentes entre mujeres y hombres en cuanto a su acceso a una alimentación adecuada.
En este sentido es igualmente prioritaria la erradicación de la desnutrición infantil, a través de políticas publicas.
De igual manera, los parlamentarios y parlamentarias asistentes, reconociendo el valor de las distintas visiones de las fuerzas sociales, se comprometen a establecer mecanismos de dialogo regulares con los actores sociales y la sociedad civil a nivel regional y en sus respectivos países para luchar contra el hambre y la pobreza.
Con este espíritu, mantendremos un dialogo constante con la sociedad civil a través de los distintos foros regionales de America Latina y el Caribe contra el hambre y a nivel nacional a través de los Frentes Parlamentarios Nacionales.
Así mismo, promovemos la creación de Frentes Parlamentarios conformados con espacios pluripartidarios y pluricamerales en aquellos países que aun no hayan conformado los suyos y trabajaremos para fortalecer el Frente Parlamentario contra el hambre de America Latina y el Caribe, como un espacio de debate, intercambio y reflexión en torno a la creación, implementación y mejora de instrumentos normativos que garanticen el derecho a una alimentación adecuada y a la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional.
Reforzaremos los aspectos de exigibilidad y cumplimiento del derecho a la alimentación, derecho a los recursos naturales y del derecho a los saberes tradicionales. Para este fin, buscaremos el compromiso de las instituciones nacionales y regionales para que cuenten con la formación adecuada que den respuesta a dicha exigibilidad y para que lleven a cabo el monitoreo del cumplimiento de estos derechos.
Igualmente se buscar la exigibilidad a través de líneas presupuestarias destinadas a garantizar el financiamiento institucional del derecho a la alimentación y promoveremos la gestión por resultados de dichos recursos.
De esta forma y para este monitoreo, sugerimos mejorar la calidad y transparencia de la información presupuestaria e indicadores nacionales, que faciliten un seguimiento y monitoreo a nivel regional, nacional y local de las decisiones políticas en la lucha contra el hambre y la pobreza.
Promoveremos la discusión parlamentaria en torno a la incorporación de legislación, formulación de políticas publicas y mayor financiamiento publico tendiente, con un enfoque integrado facilitar la producción comercialización y consumo de alimentos producidos localmente y através de la agricultura campesina y familiar, con especial énfasis en cuestiones de equidad y de grupos vulnerables.
Promoveremos políticas públicas de alimentación escolar y de educación alimentaria y nutricional con financiación adecuada para el desarrollo, integral de niñas y niños y de nuestras familias, potenciando una cultura alimentaria y nutricional que preserve y recupere los productos locales y tradicionales.
Reconocemos la importancia de la soberanía alimentaria y de la seguridad alimentaria y nutricional y proponemos un dialogo de saberes y conocimientos tanto tradicionales como modernos para una gestión con un enfoque cosmogónico de los recursos naturales.
Gracias compas por enlazar el video estamos en la misma lucha y seguimos impulsando la aprobación del derecho a la alimentación tan necesario.
ResponderEliminarJulio Cervantes
Central Campesina Cardenista